21 de enero de 2010

Dedicatoria














No te elegimos,  ni tus hijos,  ni tus nietos, aunque lo hubiéramos hecho de haber podido. Vente a mi casa que te aguardan mimos.

3 comentarios:

  1. Hermosa dedicatoria. Yo por si acaso me paso a menudo. Un beso

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  2. Estará contento tu padre, no?

    Ángel

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